Nadie en esta vida se libra de haber cometido algún error en su vida, un error del que ha supuesto consecuencias negativas a largo o corto plazo y tras esto, se precede al arrepentimiento. Lo importante de esto no es arrepentirse del fallo cometido toda una vida y sentirse miserable, si no poder llegar finalmente al meollo de todo esto, donde se tiene que llegar para poder superarlo y para alcanzar al progreso personal, y esto es poder transcender al perdón, la aceptación de los hechos y por ende, llegar al aprendizaje final de todo esto para saber que debemos y no hacer para no volver a caer en el mismo fallo.
Hay que intentar también no arrepentirse tarde, ya que, muchas veces, cuando nos arrepentimos, es demasiado tarde. Y es cierto que no hay que llegar nunca al arrepentimiento después de un error, ya que lo suyo es no haber cometido nunca ese error, pero somos humanos en aprendizaje, y como tal, muchas veces nos olvidamos de que, al igual que cuando se rompe un espejo, este espejo ya no es como antes por mucho que unas los cachos rotos, ya que este espejo se convierte en irrecuperable, y muchas veces olvidamos que esto mismo pasa con errores que cometemos con las personas de nuestro alrededor. Nos olvidamos, muchas veces, sin querer, de lo que tenemos y, muchas veces, derivado por confusiones internas que uno mismo padece viviendo así en una realidad equívoca.
No somos malas personas por haber cometido un error, y más aún, si te arrepientes de ello realmente y aprendes de la experiencia para no volver a cometerlo más.
Somos personas humanas, y por tanto, estamos hechos de defectos y virtudes y, por ende, tenemos que pulir esos defectos y acrecentar esas virtudes. Y lo que es para mí, casi lo más importante, es saber arrepentirse a tiempo y no tarde de un hecho que sabes, en el fondo de ti, que hiciste mal. Y saber dar la cara por ello, aún sabiendo de las consecuencias pésimas que ese mismo error traerá a tu vida.
El problema está en cuando nos castigamos una y otra vez por esos errores que cometimos en el pasado. ¿De qué sirve eso?, el error lo cometiste y por mucho que te lamentes no se solucionará. ¿Mi consejo? apechuga con ello, reflexiona, cambia... ¡Aprende y supera! Que este error te sirva de experiencia de aprendizaje y evolución interna, y no de castigo intermitente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario